Hace cerca de un mes que la Facultad de Sociales (sus tres sedes) siguen tomadas.
El principal gestor de la toma fue el centro de estudiantes (CECSo) dirigido por Contrahegemonía, militantes del partido obrero.
Creo que nadie puede estar en desacuerdo acerca de los fines y los objetivos de la toma: pago y normalización a los ad honorem, condiciones edilicias, edificio único, presupuesto para becas, el desfinanciamiento de la educación pública, etc. El problema es que un fin no justifica cualquier medio.
Hay que preguntarse que objetivos en principio ameritan una toma (la cual lleva a una precarización de la calidad del cuatrimestre y la posibilidad de la pérdida del cuatrimestre en Algunas materias). ¿Mejores condiciones edilicias la justifican? Sí ¿Edificio único? No.
Contrahegemonía agita el hecho de “llenar de contenido”. Si se es todo, se es nada. Llenar de contenido es vaciar de contenido, porque se puede argumentar a favor siempre con nuevos reclamos ad hoc. Ésto no injustifica los objetivos de la toma, sino que los hace confusos. Volviendo a la legitimidad de la toma, sus fines (aglomerándolos todos) justifican sus medios a priori. Pero veamos como se llevo a cabo: las asambleas. Despiertan en el imaginario una especie de “poder popular” o lo que sea que seduce. Son muy defectuosas, cualquiera puede ir y votar, sin ser estudiante. Además, en la que participé yo, se vivía un clima hostil ante cualquier opinión contraria a suspender la toma. Era jugar de visitante. Igualmente, no es válido el argumento de que “en las asambleas, una minoría decide por una mayoría”. Aunque decidan 400 por 20000, hay que preguntarse porque esa gran cantidad de gente no participa y delega la responsabilidad, creando una paradoja: la asamblea es una forma de representación directa, al no convocar a todo el estudiantado termina siendo representativa.
Por eso creo que se tiene que hacer una votación, con libreta y documento, y secreta. De esta forma, se evitan fraude, sospecha, y no hay ningún tipo de hostilidad hacia la opinión de cada uno. Ahí se decidiría el destino de la toma, su extensión, su modalidad y lo más importante, que los objetivos sean transparentes. Obviamente, no se pueden hacer votaciones organizadas todas las semanas, por eso las asambleas pueden ser buenas formas de plebiscitar temporalmente, y cada tres semanas por ejemplo, una votación general.
El debate sobre educación pública es necesario( no es creada para hacer una propiedad pública; es simplemente una reparadora e igualadora de oportunidades ante censuras invisibles como la censura económica). Desinvertir en educación pública no significa un mero ajuste fiscal, es una forma de recortar justicia social. Igual, el punto central para igualdad de oprtunidades (culturales y materiales) no es si universidad pública o privada, sino la distribución de la riqueza. Eso es lo que restringe o amplía una decisión.
Algunas fuentes, como para seguir de cerca la toma:
-http://radioviga.blogspot.com/
-http://www.laues.org/principal.html
-http://www.chenlamella.com.ar/Joomla1.5/
Y una clase súper interesante sobre distribución de la riqueza y oportunidades: “¡Qué merecemos?” (está en inglés lamentablemente)
http://www.youtube.com/watch?v=VcL66zx_6No&feature=channel
domingo, 10 de octubre de 2010
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Hola Tomás,
ResponderEliminarRevisá el comentario que te hice en la primera versión, vale también para ésta.
En cuanto al éltimo párrafo, es poco claro, no se entienden del todo las ideas y además, tiene problemas de superficie. Recomendaría una revisión...
Saludos,
Emilia